La ideología oculta, y el suicidio de los animales


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LanataAyer venía escuchando el programa de radio de Lanata. Suelo hacerlo; si bien muchas veces me enoja, la mayoría me divierte y me parece de lo poco escuchable en los medios nacionales.

Estaban discutiendo un tema un tanto extraño para la onda del programa: la posibildad (o no) de que los animales se suiciden, todo a partir de que dos de las integrantes del equipo de producción decían que sus tortugas se habían suicidado en sendas oportunidades.

En fin, entrevistan a un veterinario rosarino y Lanata argumenta sosteniendo que los animales no pueden suicidarse, ya que -siendo seres no racionales- sólo pueden guiarse por sus instintos, entre ellos el más básico: el de la supervivencia.

A mí me pareció interesante (me ha pasado otras veces con Lanata) porque me resultaba obvio que el argumento sólo se sostenía a partir de una serie de presupuestos que son parte de un modelo histórico específico, modelo frente al cual él muy posiblemente diga ser crítico. Me explico: lo que estaba contrabandeando era el supuesto de que la unidad biológica “natural” es el individuo (y así, un “individuo animal” no puede suicidarse, ya que eso va en contra del instinto de supervivencia). Pero cualquiera que haya visto algunos domingos a la tarde National Geographic sabe que para muchas especies la unidad biológica no es el individuo, sino el grupo o la comunidad. Ante una inundación, p.e., las hormigas arman una bola con sus cuerpos que puede flotar: las del exterior se mueren, por supuesto, las que sobreviven son las del interior y a la postre sobrevive el hormiguero.

De hecho, incluso para una inmensa cantidad de culturas la unidad (social, en este caso) no es el individuo, sino la tribu o la comunidad. ¿De dónde vendrá el presupuesto “lanatiano” de que la unidad del ser es necesariamente individual? Obviamente, es la manera en que el capitalismo ha entendido las relaciones sociales, al punto que las “exporta” al mundo animal.

Qué cosa, ¿no? Cómo viene a resultar que las categorías de pensamiento de un periodista crítico terminan siendo las del mismo sistema que a veces critica, aún más allá de su propia conciencia de ello.

Hablar de la ideología no parece estar hoy de moda en las ciencias sociales, y ése debe ser su mayor triunfo.

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5 comments so far

  1. natalia on

    hola, interesante tu reflexión, pero el título no le queda bien, más bien deberías llamarlo crítica al criticador lanata o algo así como que no es facil abstraerse del sistema. Yo estoy buscando sobre suicidio animal y fue así como di con tu nota, pero la vdd es que no aportas casi nada al tema, más bien hablas de como no nos damos cuenta de que somos parte de lo que rechazamos… noo?

  2. Luis on

    Natalia, antes que nada gracias por tu comentario, especialmente si el artículo no te sirvió para lo que estabas buscando.
    Y sí, sobre suicidio animal no puedo aportar nada, y por ahí el título debería ser más descriptivo. Los títulos son complicados porque las palabras -y es una de las ideas que atraviesa el blog- siempre son polisémicas.

  3. Carlos on

    Estoy de acuerdo con natalia sobre la critica que haces, creo que al dar una opinion del tema debes de investigar y eso te falto, simplemente tu te enfocaste a tu quehacer, pero en si que dice las investigaciones sobre el caso, y hasta que punto es veridico y si nos ponemos a defender nuestras ideas sin abrirnos mas a la posibilidad de que si den las cosas caemos en falsedades, y como gente preparada no debemos cerrarnos… gracias

  4. Luis on

    Estimado Carlos: muy posiblemente pensemos cosas distintas respecto a cuál es el “tema” de este post. Supongo que para vos es el suicidio animal, pero para mí es la preeminencia de la ideología dominante, más allá de nuestros deseos y posicionamientos explícitos. Sobre esto último -y aunque no cite fuentes extensamente porque no es el estilo del blog- tengo, creo con humildad, más que suficiente lectura e investigación, y es desde allí que opino. Sobre el suicidio animal, que no es para mí el tema del post, sino la anécdota, debo decir que no soy un especialista, ni pretendo serlo. Gracias por la lectura y la opinión.

  5. el carpintero on

    El suicida, no piensa en la vida que deja, si lo hiciera y lo afecta emocionalmente no deja la vida….

    Ese ejemplo que das…es más bien sacrificio, es como que una madre prefiera morir que dejar morir a sus hijos…

    El suicidio es para el que no Ama lo que le ofrece la vida….pues ni siquiera ya le importa perder la suya.


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